El sur y el este de Paros: belleza, quietud y calma
En el este y el sur, Paros muestra su lado más íntimo. Aquí no hay beach clubs ni fiestas al atardecer. Hay silencio, caminos de tierra y playas escondidas entre colinas repletas de olivos.
Una de nuestras favoritas es Lolantonis Beach, al final de una carretera serpenteante. Una de esas playas donde no hay cobertura ni han llegado las sombrillas de colores. Solo mar, sol y la sensación de estar exactamente donde uno debe estar mientras mira sus aguas turquesas.
Esta zona de la isla es perfecta para quienes quieren descubrir la Paros más auténtica, alejada del turismo de masas, y conectar con una Grecia más serena, lenta y auténtica.
Antíparos: la hermana salvaje
A solo unos minutos en ferry desde Punda, Antíparos parece una versión más íntima y salvaje de su isla vecina. Desde el momento en que llegas a sus costas, sientes que has llegado a un lugar especial.
Nada más llegar, el pequeño pueblo del puerto enamora con sus calles blancas, su calma elegante y sus tiendas de moda discreta. Es un equilibrio perfecto entre tradición y estilo. Las casas encaladas, los arbustos floridos, los patios escondidos: todo destila ese encanto sereno de las islas griegas menos turísticas.
Perderse por los caminos de tierra es casi obligatorio. Por eso, alquilar un coche o un buggy es esencial para explorar la isla a fondo. No se trata de llegar a ningún lugar en concreto, sino de disfrutar del trayecto. Pero si hay que poner un destino, Faneromeni Beach es uno de esos secretos que aún se conservan intactos. Al sur de la isla, tras una ruta de curvas y vistas panorámicas de las aguas turquesas del Egeo, aguarda una cala escondida, sin bares ni tumbonas. Solo el mar, el sol y tú.
Y si se está buscando una experiencia aún más especial, un día de navegación por Paros y Antíparos puede ser la opción correcta. Saltar de cala en cala en un barco privado, detenerse donde el agua lo pide, almorzar a bordo y dejar que el viento decida el rumbo. No hay mejor forma de entender por qué estas islas se viven mejor desde el mar.